martes

Expresión de deseo

Habrá que invadir la tierra
y no dejar que las sombras
de forma paranoide
inunden las voces.

Habrá que decir lo visceral
y no esperar al mundo,
no esperar sus modos y tiempos
que derrumban cielos.

Habrá que saber decir
amar, temer, surgir,
para luego enfrentar
el hielo del pasado
y lentamente derretirlo.

Lento y pausado

No dar lugar al contratiempo
es pensar más fuerte los encuentros.
No anclarse en cada espacio
sino hacer funcionar el propio.
No carbonizar los deseos
sino darle aire y fuego lento.
No insistir con desposeídos de alma
es construir imanes con seres llenos de luz.

Desarmarse para volver a armar
es lo que cada fuerza interior pide
cuando se está lejísimos
del calor y del color
con forma de halo.

Después

Después,
de las mareas tajantes,
de los rumbos modificados,
de las palabras negras,
de las voces con júbilo,
de las verdades y mentiras,
de las noches frías.

Se supo despojarse de inventos,
de esos cuentos morales
que predican cosas banales,
juicios, monstruos y males.

Después,
se puede sentir y dejar vivir,
sabiendo que lo nuevo y mejor
merece el espacio adecuado.

Desde el centro hacia afuera.

Seis y seis del seis

Son diez y ocho
las dieciocho
con tres minutos
o con cuatro sumados,
y entre distorsiones
hay aire y niebla de Mayo
que va recorriendo la sensación
que viene y que va
de las ganas bellas del reencuentro
con la pasión
y sus batallas de color.

sábado

Matar al rey cerebro

Si en un bosque cae un hombre
los árboles no sabrán ayudarlo,
si en un bosque cae un árbol
los hombres fundirán su cadáver.

Es tiempo de lo inmenso
lo intocable e inabarcable,
los que escarmientan las almas
serán un fragmento evitable.

Mientras tanto en la vorágine
es pacífico ser fuente
tomar por las astas hirvientes,
matar al rey cerebro
y a las sombras obsesas
que desquician la mente
que nos hilvana.

Matar a la reina espera

Es ciencia
que al encontrar lo nuestro
el camino que nos lleva
es el que menos calculo habita
y por el cual
las elecciones supremas
son las que el propio monte
indica.

Es ciencia
lo que tenemos en palmas
porque es menos peso
el que no se lleva ni se piensa,
cuando la noche anochece
más sabias son las palabras,
menos densa es la espera
si por la garganta se toma.

lunes

Ojala (en las mañanas)

Ojala en cada esquina
resplandezca tu cara cristalina
y mis ansias exentas de calma
encontraran el presente
sin asperezas vanas.

Ojala mi sien se recostara
sobre tus cándidos pájaros
buscando tu par de montañas
y taladrar en aguas
mientras grites en mi cama.

Ojala que todo lo que acontece
fuese un desnivel momentáneo
que busca un ritmo conciso
en la luz de las palmas de mis manos.

Ojala fuéramos espejos
para que en lo infinito
nos sigamos encontrando.